Amiga se mete un desodorante | Espiando a mi amiga – Parte 3

Día 3

Despertaba como el día anterior, ya sabía que desfogaba sus deseos sexuales con su peluche, una manera muy peculiar de dar rienda a su placer sexual, nunca me lo hubiera pedido imaginar, detrás de esa apariencia de casa y divertida, se escondía su más hermoso ser de lujuria en el sexo.

La veía a veces por la cámara, pero tenía que hacer cosas, estaba esperando la noche para poder centrarme en ella,  y ver que cosas más podía hacer, el sueño de espiar a una amiga, se me había cumplido.

Siendo las 9 de la noche, no pasaba nada interesante, estaba echada en su cama, con un pantalón pijama rosado y un polo blanco, no tenía brasier, sus pechos dejaban al aire la translucidez de sus pezones bien marcados.

Mientras se escuchaba que veía la aplicación de tiktok, video tras video, de repente comienza a cambiar la cosa, escuché el inicio de un video de Pornhub esa musiquita que siempre suena al ver un video porno, estaba empezando a ver porno, pude notar como poco a poco se acomodaba en su cama y sutilmente cruzaba sus piernas, varios minutos así, deslizaba su mano sutilmente por sus pechos y por encima de su pijama, tranquila y nada desesperada, bajaba y subía, apretaba su entrepierna, por largos minutos continuó así. , no escuchaba nada del video, puesto que le había bajado el volumen, era excitante verla a si, observarla, seguía mi ritmo, conforme ella se tocaba yo lo hacía, simulando que la tenía al lado mío.

Deja su celular un lado y va al baño, se escucha como si buscara algo, la veo entrar, y en su mano derecha tenía un desodorante, esos largos – no jodas ¿se  lo va a meter? – pensé.

 

Se acercó a su cama, se sentó,  vi como lo sobaba lentamente, se echó en su cama alineó una almohada al lado de su cabeza y colocó el celular, cogió el desodorante y comenzó a lamerlo como si fuera un pene, a sobarlo con su cara, el frío cilindro largo la excitaba, lo trataba de chupar como si fuera un pene enorme, lo sobaba , se comenzaba a enloquecer, comenzó a pasarlo por su cuerpo, bajando hacia su entrepierna, de arriba abajo, era la porno perfecta, el video único de ella, poco a poco su éxtasis comenzaba a notarse más, metió una mano dentro de su pantalón pijama y comenzaba a tocarse mientras miraba su celular, ¿qué tipo de porno estará viendo? – me pregunté.

Se comenzó a quitar la pijama, dejándose en un calzón blanco, con bordes de encaje, abría sus piernas y comenzaba a sobarse, esa braga ya se apretaba entre sus labios, su vagina tenía hambre de penetración, bajó su calzón y su vagina con bellitos brillaba, estaba mojada, el desodorante comenzó a tener contacto con ella, y la hacía gemir de placer mordiendo sus labios.

Poco a poco su vagina pedía más, se ponía roja, su rostro encandecido ponía su piel de puntas, sus brazos y sus manos pedían a gritos alguien que la penetre, esos movimientos de un cuerpo ansioso, desesperado, imponía ganas de disfrutar.  Miró hacia arriba y poco a poco se iba penetrando con el gran desodorante, se veía como entraba poco a poco, con delicadeza, con mucho cuidado lo metía, resbalaba fácilmente por lo húmeda que estaba, su líquido transparente mucoso envolvía todo el falo, brilloso y gomoso, era un pene artificial, como lo movía, como se penetraba, más de la mitad estaba dentro y sus ojos buenos abiertos y una boca expandida que pedía más y más, la función estaba empezando, entraba y salía, entraba y salía, cada vez con más intensidad , con más ganas, con más euforia, mi verga está dura, el líquido pre seminal ya estaba manchando mis boxers, saque mi verga y comencé a masturbarme de arriba abajo, otra vez, su ritmo se aceleraba, yo me aceleraba, seguía y seguía , 5, 10, 15 más, no sabía cuando acabaría, pero estaba tan arrecho, tan prendido que no pude aguantar más y comencé a expulsar mi semen, chorreándose por el tronco de pene , tan espeso, semi transparente, una cantidad considerable que cogí un poco con mis dedos y lo unté en la pantalla de mi celular como si se lo tiraba en la cara.

Lucía , hay lucía, una perra a escondidas, una ninfómana y diabla, descubrir lo que una mujer hacía a escondidas era tan excitante, espiarla, mi mejor travesura. Continuaba viéndola, como entraba casi todo, sacaba el desodorante embarrado de sus fluidos y se lo pasaba por la lengua, lo lamía y nuevamente lo pasaba por su clítoris e ingresaba a su vagina, continuaba dentro y afuera, ese coño estaba a punto de explotar, su mano empezó a acelerarse más cuando escuché un grito donde inmediatamente se tapó la boca y el desodorante se cayó, su vagina estaba mojada, roja, y su cuerpo se comenzó a contraerse, velozmente se sobaba sus labios vaginales , y poco a poco la intensidad iba disminuyendo, el éxtasis había llegado, el clímax la invadió y su piel eriza la hizo caer en el cansancio.

Echada, sin decir nada, desnuda desde la cintura hacia abajo, mojada, roja, exhausta de la porno que se había metido, de repente se escucha la puerta – Lucia, abre la puerta – era su mamá, inmediatamente se paró, cogió el desodorante y lo puso en su escritorio, levantó su calzón y se lo puso, pero algo estaba mal, estaba al revés, lo de afuera hacia dentro y lo de adentro afuera, – mierda ahora la  descubren –

-Ya voy mamá estaba cambiándome

-abre la puerta

abre la puerta y entra su mamá,

– acaso tienes que encerrarte para cambiarte-
– ash no tengo privacidad
– si tú y tu privacidad acaso, espera estas con el calzón al revés. Ella se mira, ve, no sabe que decir
-mamá es que yo ..
– mira y ni tu cama has tendido. Quiero que tiendas esto ahora, pero rápido Lucia, esta chiquita desordenada , si no , no pago el recibo de tu celular,
– ya mamá ahora lo hago.

-porque no guardas tus cosas hija, mira los perfumes por acá, tu pantalón en el suelo, que es esto, y tú – la mamá se había dado cuenta del desodorante, estaba mojado  y antes de acercarse y decir algo

– estaba a punto de bañarme y no puedo mientras estás acá mamá por eso me estaba cambiando y tu quisiste entrar

la mamá se quedó con una cara como que «no te creo hija, has hecho algo» pero no dijo nada, volteó y vi que con su rostro hizo una mueca de «hay, no te creo».

Su mamá salió de la habitación – no me cierres la puerta – dijo . Y de inmediato Lucia comenzó a ordenar todo y se metió al baño a darse una mojada y lavarse todo el extasis que tenía encima.

Escuchaba el agua caer, cuando de nuevo veo a su mamá entrar,

– Lucia no olvides llevar la ropa sucia a la lavadora –

– ya mamá .- responde

La mamá se quedó nuevamente un momento más, pero , -Luca que tonta eres dejaste el desodorante, tu mamá lo va a ver – me dije

su mamá se había quedado con la duda, se acerca y ve el desodorante medio brilloso, lo coge con la mano y siente algo, lo deja, y huele sus dedos, su cara de sorprendida, dejó el desodorante en donde estaba,  se había quedado pensativa, anonadada; y solo atenuó a irse.

Lucía terminó de bañarse, salió de la ducha, vio nuevamente el desodorante, y lo que me imaginé, nuevamente comenzó a darse mucho cariño rico, mi semen tenía que volver a salir otra vez , me acomodé y me dejé llevar por el disfrute de su cuerpo y sus gemidos aguantados.

Contenido Bloqueado
Este contenido esta bloqueado, agrega un comentario para desbloquearlo!

59 comentarios

  1. Eso sí que es adrenalina cuando la mama llega se imprevisto jaja.. muy buen relato, está muy bueno de verdad.

Deja un comentario

error: Contenido Protegido copyright (©) 2020 | Normas legales